Tras ganar el festival Viña del Mar, Nia vuelve a España con la Gaviota de Plata y más fuerte que nunca.
La artista canaria nos cuenta su experiencia y sus próximos proyectos…

Nia, ¿cómo estás?
Ahora mismo muy bien… En proceso de preparar mi próximo disco.
He vuelto a ilusionarme muchísimo, porque he pasado por rachas de estar un poquito “floja” y ahora es como que tengo ganas. Estoy en un proceso de composición. Estoy bien, estoy tranquila, en paz…
Fuerza, ritmo y carisma. Así te definen los fanáticos que siguen tu carrera desde tu aparición en la undécima edición de Operación Triunfo, pero has evolucionado mucho desde 2020. ¿Qué dirías que caracteriza a la Nia del ahora?
Creo que tengo más madurez, tanto a la hora de componer como personalmente. Veo las cosas desde un punto totalmente distinto, porque al final salí de Operación Triunfo y sabía perfectamente que eso era una ventana, pero no conocía la industria musical. Era la primera vez que hacía mi música y era como “empezar la carrera”.
Es difícil, es bastante jodida la música, pero bueno, imagino que todas las profesiones también lo son en lo suyo así que… No sé, me veo más madura, las cosas las tengo más claras, también tengo más claro el camino hacia el que quiero ir. Es verdad que, desde entonces, también he tenido más claro lo que no quería y no quiero hacer. También soy más flexible, aunque sigo siendo la misma impaciente. No tengo paciencia. Eso lo he intentado trabajar desde que salí de Operación Triunfo, pero no hay manera. Y, no sé, supongo que lo que más podría definirme todos estos años es madurez en general. Todo, tanto en la música como en lo personal.
Echando la vista atrás, ¿cómo recuerdas tu paso por OT?
Mi paso por el programa para mí fue muy guay. Hice de todo, aunque fue durito también, porque te meten con mucha gente que no conoces. Yo ya entré con 25 o 26, ya no lo recuerdo. Pero claro, convives con gente de edades muy diferentes, algunos que sí han trabajado, otros que no, las energías, etc. Y pues todo allí es como una bomba ¿no? Que al final allí también se intensifica por estar encerrados. Entonces, fue duro, pero volvería a repetirlo todas las veces del mundo. Por que gracias a Operación Triunfo la gente me conoce.


Ganadora de OT2020, finalista en “Tu cara me suena” (2022) y, ahora, vuelves de Chile tras ganar Viña del Mar 2025. ¿Cómo has vivido representar a España en el evento musical más importante de Latinoamérica?
¡Siii! Fue tan guay…
¡Para mí ha sido increíble. Es verdad que yo fui con las ideas muy claras.
Para mí, presentarme a Viña del Mar, más allá de ganarlo o no, era poner todo lo que me gusta y todo lo que soy e intentar que, también, entre todo ese mejunje la gente conectara conmigo, poder hacer conciertos allí… Fui con todo eso en la cabeza. Al final, ganar también lo tienes en mente ¿no? Si sale, si suena la flauta, pues mejor. Pero la idea era esa, que la gente me conociera allí.
De repente, la gente flipa un poco porque una chica de España, haciendo salsa, siendo negra… Era todo un mix con el que todo el mundo decía “wow”. Y al principio era como “a ver la española haciendo salsa” y después decían “ah pues mira sí que se le da”.
Fue muy guay, estar en el escenario delante de tanta gente. Una de las mejores experiencias de mi vida diría yo.
Sabemos que te hacía especial ilusión participar en este gran festival por tu pasión por los ritmos latinos. ¿Qué sentiste al tener la Gaviota de Plata por fin en tus manos?
A mí, algo en le pecho me decía, desde que supe que me iba a Chile, tenía algo aquí como que esta era la oportunidad. La oportunidad para abrirme camino en Latinoamérica y se va a dar.
Estamos trabajando para ello. Y como soy una impaciente, quizás, va más lento de lo que me gustaría, pero va a pasar. Lo tengo clarísimo. Y sentí eso, que era mi lugar y había hueco para lo que hago.



“Caminito de lamento”, una salsa pegadiza y fresca con la que, sin duda, has atrapado a todos los públicos. Háblanos sobre cómo nació este hit.
“Caminito de lamento” nace en el momento en el que la discográfica y yo rompemos contrato. Me quedo sola e independiente; y como que me dio tanta rabia el no ser entendida. Creo que la discográfica tenía todos los medios que a mí me hacían falta. Toda la gente con la que me tenía que sentar en ese momento para hacer música latina que no están aquí… Ellos me podían poner en contacto, no sé…
Podrían haber pasado tantas cosas, pero no pasaron porque yo tenía que pasar todo este camino para llegar hasta donde estoy ahora; para tener el disco que tengo, para aprender lo que he aprendido y para ver cómo funcionan las cosas realmente.
Y, bueno, nace de un momento de rabia y frustración, pero también me ha dado muchísima alegra. La gente piensa que es una canción de desamor, pero es una canción que va dedicada a eso, un desencuentro profesional.
“Cuídate” y “PaloSanto” son tus dos álbumes que han arrasado desde que saliste a la luz como artista. ¿Qué representa cada disco?
“Cuídate” era como mi “yo bebé”. Al final, ahí tenía muchas opiniones, muchas influencias… Es verdad que ahí ya se ve mi esencia y se ve lo que va a pasar. Pero con la música con la que me siento más identificada es con la de “PaloSanto” porque es mía entera y porque es lo que realmente soy. Es más clásico, es como la manera de presentarme para que la gente tenga una idea de qué es lo que quiero hacer y por donde voy. Y, a partir de ahí, ya seguir jugando.
Entonces, “PaloSanto” para mí es la definición perfecta de mi esencia.





Vamos a remontarnos a “8 maravillas”, uno de tus primeros singles. Y es que, siempre has puesto tu isla en valor. ¿Qué es para ti vivir y sentir las Islas Canarias?
No sé si eso se puede explicar, creo que cada uno tira para lo suyo y cada uno está muy orgulloso de donde viene. Pero, en el caso de los canarios…
A ver, 8 islas que son prácticamente el paraíso. Cada una tiene algo diferente y cada una te puede ofrecer planes diferentes, comidas diferentes… Nuestro acento, nuestro clima, nuestras playas… ¿Cómo no voy a estar orgullosa?
Nosotros los canarios, es verdad que somos muy parecidos a los andaluces en la manera de ser. En que te vas a tomar un café y el camarero te pregunta; vas a comprar y está el “que tengas buen día”, “hola” … Todas esas cosas que te hacen darte cuenta de que no se ven en todos lados.
Entonces, no sé. Ser canario para mí es un privilegio, un orgullo y soy muy feliz de venir de donde vengo.


Los escenarios y tú siempre habéis hecho buena combinación, ¿qué es lo que más valoras y más te llena al subir a uno?
Para empezar, el poder subirme a un escenario y hacer mi música es un regalazo. A mí me gusta el proceso de composición, me gusta ir al estudio, pero lo que más me gusta en el mundo es subirme a un escenario. Porque ahí se me olvida todo, me lo paso increíble e, incluso, cuando no son las mejores circunstancias y alrededor están pasando un montón de cosas, yo me lo estoy pasando bien.
No sé, es sanador. Es lo mejor del mundo. No sé cómo explicarlo. ¿Cuándo a ti te gusta muchísimo, muchísimo algo? Pues es esa sensación. Me hace feliz. Es como que soy feliz.
Si pensamos en próximos proyectos, ¿podemos hablar de una posible gira?
Estoy haciendo conciertos. Sí es verdad que gira como tal no hemos cerrado, pero estoy haciendo muchos conciertos, sobre todo en Canarias. Haré conciertos en Madrid también. Pero estoy súper in en mis proyectos, en lo nuevo y también en Latinoamérica; es mi meta. Y en esas estamos, que no es poco.
