Materia prima, sencillez y mucho sabor
Entre las calles de Madrid, concretamente en Ortega y Gasset, espera una pequeña guarida culinaria. Un espacio con mucho encanto donde reinan los sabores del sur, esto es Colósimo. Los hermanos Romero, Ricardo y Mané, son los responsables de sumergir a sus visitantes en un viaje gastronómico a través de su carta corta, concisa, pero muy acertada. Una auténtica inmersión en las profundidades de la cocina gaditana y un abrazo al paladar de todo aquel que la prueba.
Colósimo abrió sin seguir las modas y se reformó ajeno a las mismas… Se trata de un local coqueto con mucha personalidad, que cuenta con una imponente barra y un agradable salón con aire hogareño. Pero hay algo más impresionante que el propio restaurante, su comida.
Su tortilla, entre las mejores de Madrid, no es el único manjar que llama la atención de los comensales. Y es que, en Colósimo, merece la pena probar absolutamente todo. Desde las croquetas de puchero y la ensaladilla de cherrys hasta el chipirón fresco relleno de sepia y caldo de coñeta o la terrina de cochinillo confitado. Todo acompañado de una carta de vinos llena de morriña y, por lo tanto, con mucho sabor a sur. Explorar las sencillas y cuidadas elaboraciones que ofrecen es una tarea obligatoria, al igual que pedir un delicioso postre; y, en este caso, su cremosa tarta de queso payoyo. Con esta propuesta gastronómica, este increíble restaurante del Barrio de Salamanca se ha convertido en uno de los mejores templos culinarios de la ciudad.






