Hablamos con Lucía Cuín

¿Cómo nace QueridaLu?
Aunque me licencié en Derecho, sabía que no quería desarrollar mi carrera profesional por ahí. La organización de eventos es algo que me apasiona, la moda y el protocolo iban de la mano, con lo que decidí enfocarme en las bodas. Es muy estresante, pero de lo más gratificante que existe para mí. Emprender siempre es difícil, pero por suerte ha merecido la pena.
Con una trayectoria tan increíble y tantas bodas realizadas, ¿cuál es el secreto para innovar y destacar en el gran mundo de las bodas?
Creo que es un sector más pequeño de lo que parece. Tenemos la suerte de que nuestra principal sede es Málaga, que está tan de moda para el mundo nupcial. Al final, creo que lo más importante es lo que hablen de ti, de una boda siempre salen más. Cuando te conocen, ven tu trabajo, cómo te desarrollas ese día…. Al final es tu mejor publicidad.
Más allá de una Wedding planner, ¿qué crees que buscan los novios cuando acuden a ti para organizar su boda?
Compañía durante todo el proceso y, sobre todo, un asesoramiento de la mano de alguien experto. Cuando toman contacto con esto y empiezan a pasarles contratos, presupuestos y demás, no saben si es mucho o poco. Al final, siempre me dicen lo mismo, nos casamos una vez pero tampoco queremos pasarnos. Yo les ayudo a buscar ese equilibrio, entre lo que me contaron el primer día que nos vimos; y en lo que ha ido evolucionando todas las ideas que van viendo durante, normalmente, ese año de preparación.
¿Cómo afrontas esta temporada? ¿Hay alguna idea que desees desarrollar en especial?
Esta temporada es muy especial para mí. Por ahora la más grande en cuanto a número de bodas a realizar, así que la afronto con mucho respeto y ganas. Cada boda es tan diferente y especial, que eso es lo que las hace única. Y así quiero que sean todas, que reflejen la esencia de las parejas, que ese día, cuando vean la decoración materializada, se vean a ellos mismos y no a las tendencias del momento.
Cada boda, montaje y desarrollo del día es un verdadero reto para mí, así que todas y cada una de las bodas de este 2025 serán muy especiales.
Cuéntanos cómo vives el proceso de organización de una de tus grandes bodas. ¿Cuáles son los detalles que más cuidas?
Lo que más me gusta es conocerles. Son mis clientes, pero terminan convirtiéndose en parte de mi vida. Es rara aquella pareja con la que no estoy más de un año, hablando durante semanas, llamadas, cafés, reuniones. Hoy en día, es muy complicado que la puedan organizar ellos solos porque requieren de muchos proveedores diferentes y con sus ritmos de trabajo es imposible. Por eso me buscan, buscan una “amiga” que tenga esa experiencia que les vaya guiando durante todo el proceso. Quieren cumplir con las expectativas, se exigen muchísimo y quieren contentar a todos sus invitados. Yo les acompaño para que además de ser los perfectos anfitriones, ese día celebren y disfruten al máximo con familia y amigos.





¿Cómo consigues plasmar con tanta exactitud las peticiones y necesidades de todos tus clientes?
Por lo que decía antes, para mí es vital conocerles. Me encanta acompañarles a las pruebas, no solo de menú, donde ya aprovecho y conozco a sus familias. Sino que también voy con ellas a ver vestidos, con ellos a probarse trajes, pruebas de maquillaje y peinado… Al final, esos momentos juntos me van desvelando mucho de su personalidad. Lo que pretendo es que al llegar ese día con solo mirarme, sepa lo que necesitan.
Esos ratos también me van desvelando quiénes son importantes para ellos, la abuela que acompaña a ese primer nieto a por su traje, el padre que quiere ver a su hija en su prueba de vestido. Soy demasiado romántica y estos momentos para mí valen oro.
¿Cómo se presenta este 2025 y el próximo año 2026?
Por suerte, muy completo. Cada boda muy diferente y única. Tengo bodas en fincas en las que estoy muy cómoda porque repito cada año, pero también sitios nuevos que estoy deseando explorar. Siempre hay nervios al empezar la temporada, este trabajo es muy diferente de un año a otro y eso es lo que más me gusta.
En cuanto al próximo año, dándole forma a muchos grandes días. Incluso a punto de abrir ¡agenda 2027!
Al final, la demanda es la que marca la apertura de agenda y cada vez las parejas quieren cosas más específicas con las que hay que empezar con más antelación. Pero nervios e ilusión siempre de la mano.
