Patricia Manterola

La artista mexicana vuelve a España rompiendo con un nuevo hit, “Lágrima azul”

Has estado centrando tu carrera en Latinoamérica y Estados Unidos y ahora, vuelves a pisar fuerte en España con un nuevo single muy potente, “Lágrima azul”, ¿cómo fue el proceso de composición de este tema?

“Lágrima Azul” nació de un deseo profundo de reconectar con mi esencia, con ese pop que siempre ha sido parte de mi alma. La escribí junto a David Santisteban y David Parejo, dos músicos increíbles con los que surgió una conexión inmediata. Durante el proceso fuimos hilando emociones reales, momentos de vulnerabilidad y de fortaleza, hasta que la canción se convirtió en una especie de catarsis: un llanto que sana, una lágrima que brilla en lugar de doler.

Con “Lágrima azul” también le damos la bienvenida a una nueva era de Patricia Manterola, ¿cómo te adentras en estos nuevos sonidos tan frescos?

Esta nueva etapa representa libertad y autenticidad. Quise atreverme a jugar con sonidos más actuales sin perder mi sello pop. Es una fusión entre lo clásico y lo moderno, entre la mujer que he sido y la que soy hoy. Me gusta pensar que es el inicio de una era más luminosa, más honesta, donde la música refleja exactamente lo que vibra dentro de mí.

Esta “nueva etapa” se une a una trayectoria más que impresionante, con ocho discos a tu espalda. ¿Qué dirías que has aprendido en todos estos años?

He aprendido que el éxito más grande no está en los números, sino en la capacidad de seguir creando desde el corazón. Aprendí a no tener miedo de reinventarme, de caer y levantarme una y otra vez. La experiencia me enseñó que lo más valioso es la verdad que uno transmite cuando canta; y que la pasión es el motor que mantiene viva la llama del arte.

Con tu vuelta a España, quisiéramos remontarnos a la historia de una de las canciones más populares en este país, “Que el ritmo no pare”. ¿Qué queda de la Patricia que compuso este hit mundial hace años?

Queda su alegría, su energía y su amor por la vida. Pero hoy esa Patricia también ha crecido, ha vivido, ha llorado y ha sanado. “Que el ritmo no pare” fue una celebración del movimiento, de la música y del optimismo. “Lágrima Azul” es su evolución, una mirada más profunda, más emocional, pero igual de viva. Ambas canciones reflejan dos momentos distintos de una misma esencia.

Siendo una mujer todoterreno, que lo ha dado todo y lo sigue dando en televisión y en la música, ¿cuáles han sido tus mayores desafíos como la artista tan completa que eres?

El mayor desafío ha sido equilibrar todas mis facetas —la artista, la madre, la esposa, la mujer— sin perderme a mí misma. A veces la exigencia es enorme, pero la pasión por lo que hago siempre me impulsa. También ha sido un reto mantenerme fiel a mi esencia en un mundo que cambia tan rápido, pero creo que ahí está la clave: en ser auténtica, en dejar que el alma guíe el camino.

¿Qué nos puedes decir de tus próximos proyectos? ¿Podemos hablar de una posible gira en España?

Sí. ¡Esa es la idea! Estoy preparando muchas sorpresas. Me encantaría reencontrarme con el público español que siempre me ha dado tanto cariño. “Lágrima Azul” es solo el comienzo. Vienen más canciones y, ojalá, una gira muy pronto por España y Latinoamérica. Estoy más emocionada que nunca por todo lo que viene.