BUDAPEST

Una joya de Centroeuropa

Una herencia histórica, riqueza arquitectónica y tradiciones fantásticas, todo esto, entre muchas otras cosas, podría ser lo que resume la esencia de Hungría. Este tesoro fascinante, escondido en Europa Central y listo para ser descubierto, cuenta con una magia y un encanto diferentes a otros destinos. Porque viajar al paraíso húngaro es conocer un país con un ambiente único. Al hablar de Hungría, entra en juego su gran protagonista y majestuosa capital, Budapest. Sus iglesias, sus palacios Art Nouveau y sus baños termales, entre otros elementos, son de especial interés para todos aquellos visitantes que salen enamorados de esta peculiar ciudad.

El sueño comienza con una de las mayores obras del siglo XIX realizada en la ciudad, el Parlamento de Budapest, que reposa frente al río Danubio. El imponente edificio alberga una cúpula gigante que, vista desde el interior, asombra a todo aquel que la ve; y, en torno a ella, se encuentran las estatuas de los reyes de Hungría. La belleza de esta construcción durante el día es inimaginable, sin embargo, durante la noche y totalmente iluminada, alcanza la cima de su esplendor.

Continuando con el camino del río, uno de los puntos clave que visitar son los zapatos a la orilla del Danubio, un pequeño homenaje que emociona y encoje el corazón. Más allá y siguiendo las aguas, uniendo Buda y Pest, se encuentra uno de los símbolos más importantes de la capital, el Puente de las Cadenas. Este puente es considerado uno de los más bonitos del mundo; y así es.

En el barrio de Buda esperan tres imprescindibles: el Castillo de Buda, el Bastión de los Pescadores y la Iglesia de Matías. Construcciones con historia que, sin duda, atrapan a los visitantes en un camino de relatos y leyendas

Avenida Andrássy, no olvides su nombre porque esta preciosa avenida conduce a la gran zona verde de la ciudad, donde aguarda la espectacular Plaza de los Héroes. Esta plaza coronada por un arcángel Gabriel, es Patrimonio de la Humanidad. Aunque, para ser sinceros, Budapest al completo debería serlo.

Es el turno de dos creaciones de uno de los mayores arquitectos de la historia húngara, Miklós Ybl, que dejó como regalo la Basílica de San Esteban y la preciosa Ópera de Budapest. Esta última estructura fue construida entre 1884 y 1887 y desde su inauguración está considerada una de las mejores óperas del mundo, llegando a competir con la gran Ópera de Viena.

Tras conocer varios de los atractivos de la ciudad, proponemos un plan insuperable: un baño relajante de aguas termales en uno de los balnearios más famosos de Budapest. Es imposible abandonar la capital sin disfrutar de los vapores de Széchenyi, que cuenta con un estilo neobarroco e invita al relax al aire libre.

Llegamos al final de este trayecto y ya casi es hora de despertar del sueño, pero no antes de degustar las maravillas gastronómicas que ofrece el país. Aunque Budapest y el país en general están repletos de restaurantes variados, la gastronomía local gana por goleada, ya que cada región cuenta con un plato de especialidad.

En este caso, destaca el goulash, un rico estofado de carne, patatas y verduras, que puede ser acompañado por una fresca cerveza artesanal. Además, otra receta que merece la pena probar es el pan lángos, frito y normalmente untado en ajo. Y si hay hueco, el mejor de los cierres siempre es un delicioso postre; o dos, porque entre la tarta Dobos y el Bizcocho Somlói es difícil elegir.

Llegados a este punto, si algo queda claro es que, desde su arquitectura hasta su gastronomía, Budapest es un destino que promete experiencias únicas.s