Pablo Rivero presenta «La Canguro»

El actor y escritor vuelve a sorprender con una novela adictiva e inquietante

Actor y escritor: @pabloriveroficial

Photo: @romerodeluquefoto

¿Cómo nace esta trama? ¿Cuál fue la idea inicial o chispa que te impulsó a escribir “La Canguro”?

Fue el concepto del terror dentro de casa y lo que puede afectar a nuestros hijos, porque pienso que no hay nada peor.

Quería contar la historia que se descubre con uno de los giros finales, pero para desarrollarla me inspiré en un par de noticias que me sacudieron: la liberación de Nannysex, un hombre que trabajaba como canguro y se jactaba de no haber tenido relaciones sexuales con nadie mayor de 36 meses. Además de un timo que llevó a cabo una agencia de viajes que anunciaban muchas influencers y cuyos seguidores confiaban a ciegas.

“La Canguro” es un thriller psicológico que sumerge de lleno en una historia increíble a la par que inquietante. ¿Cuál es la esencia o clave que invita a leer esta novela?

El gusto de meterte en la piel de unos personajes que reconoces y con los que te puedes sentir identificado. Además, son personajes inmersos en una serie de conflictos que hacen que la novela enganche, avance rápido y dé pie a muchos giros finales que convierten lo cotidiano en pesadilla; como suele pasar muchas veces en la realidad. Todo esto hace que difícilmente se olvide la historia.

Háblanos de la cocción de esta obra. ¿Fue difícil crear este relato con personajes que cuentan con tantos matices?

Fue un reto muy divertido. Intento trabajar y desarrollar los personajes que escribo como cuando los interpreto: dándoles el mayor número de matices y colores. Eso en novela negra es un arma de doble filo, porque cuando sabes tanto de ellos es más fácil averiguar si alguien es el que se tuerce, pero, a su vez, si muestras sus contradicciones y claroscuros cualquiera de ellos podría ser.

Es muy divertido crear sus historias al detalle y lograr que aun así nadie acierte. Siempre con la responsabilidad de no hacer trampas y decepcionar al lector.

¿Hay algún aspecto propio que hayas reflejado en la personalidad de alguno de ellos?

La gran mayoría llevó al límite mis miedos, mis preocupaciones. Creo el thriller a partir de lo que me asusta, de lo que no tengo respuesta y me inquieta. Eso es lo que me aterra.

Aquí, el personaje de Paula y cómo deja de trabajar y se aparta del mundo laborar para estar pendiente de sus hijos me representa mucho, aunque sus circunstancias no son las mías. Pero todos los personajes hablan de algo que reconozco o que he tenido muy cerca. Es la única manera que conozco de darles alma a todos ellos.

Sueles indagar en los territorios más oscuros de la conducta humana. ¿De dónde sale esa facilidad para crear relatos? ¿Sigues algún ritual o fórmula en lo que a documentación, inspiración y desarrollo se refiere?

Viene de la pasión. Siempre digo que tengo la suerte de dedicarme a lo que jugaba de niño: contar historias e interpretarlas. Es lo que me divierte y consumo. Leo y veo muchos documentales y películas; y estoy muy conectado con las noticias y sucesos. Todo esto hace que se me dispare la imaginación cuando me sucede algo que me asusta y lo suelo completar con investigaciones sobre el tema que pueda reflejar.

Muchos de mis libros los he desarrollado casi como si fueran ensayos, pero adaptados al género negro: al enganche e intriga constante.

Desde tu primera novela, “No volveré a tener miedo”, has ido sumando obras de éxito. ¿Qué le dirías a ese Pablo Rivero que en su día fue escritor primerizo?

Quizá, que no esperara tantos años para llevar su manuscrito a una editorial, pero creo que el hecho de que me pillara en una edad más sosegada, me ha hecho no querer correr y disfrutar escribiendo. Además del privilegio que es que publiquen tus historias y haya lectores que las esperen con tanto entusiasmo. No cambiaría nada.

“La Canguro” es carne de cañón para posibles adaptaciones, ¿crees que podríamos llegar a ver tu trama en la gran pantalla?

Ojalá, desde luego que sería un caramelito. Además, es muy barata porque sucede todo en pocas localizaciones y actores. Sería un sueño.